Freelancers y contractors

Qué te queda realmente de lo que facturás, y a cuánto equivale en un empleo formal.

Facturar no es cobrar

Entre lo que un freelance factura y lo que le queda hay una cadena de descuentos que suele representar entre el 20% y el 40% del total: comisión de plataforma, costos de cobro, el tipo de cambio al que liquida, impuestos y gastos operativos.

El factor más grande casi siempre es el tipo de cambio, y es el que menos se piensa. La diferencia entre liquidar al oficial o al MEP puede ser mayor que todas las comisiones juntas.

La comparación con un empleo

«Cobro USD 2.000, ¿eso a cuánto equivale en blanco?» es la pregunta más frecuente y la peor respondida, porque se comparan dos números que no son comparables.

Para que la comparación tenga sentido hay que llevar ambos a paquete anual neto. Del lado del empleado eso incluye el aguinaldo (13 sueldos, no 12), el plus vacacional (el día de vacaciones se paga dividiendo por 25, no por 30) y los días que no trabaja y cobra igual. Del lado del contractor hay que restar impuestos propios, cobertura médica, gastos y los días que no factura.

Esa cuenta la hace contractor vs empleado.

Lo que no ponemos en la cuenta

Preaviso, indemnización, licencia paga por enfermedad, ART, licencias por maternidad y paternidad, y la diferencia en aportes jubilatorios. Todo eso existe solo en relación de dependencia y no le ponemos precio, porque cada persona lo valora distinto.

Del otro lado, tampoco valorizamos la autonomía, la posibilidad de tener varios clientes ni la exposición a una moneda más estable. La equivalencia es de flujo de dinero: el resto lo decidís vos.

Por qué no calculamos tu monotributo

Porque las escalas y los importes de cada categoría se actualizan con frecuencia y no los tenemos verificados contra fuente oficial al día de hoy. Preferimos que cargues el monto real que pagás antes que darte una estimación desactualizada.